EL NACIMIENTO Honduras

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En este lote y con el tueste especifico de espresso, destacamos su potencial para ser un café deleitado en espresso aconsejable sin leche, donde el equilibrio entre el dulzor de la miel y el acidez de la piña es su gran virtud, un buen cuerpo y post gusto a chocolate del 70%.

PAIS: Honduras
REGION: Santa Barbara
PRODUCTOR: Jonathan Moral
ALTURA: 1550 msnm
FINCA: San Jose
VARIEDAD: Java
PROCESO: Natural Acido láctico

Desde 12,00 

La relación entre Café de Finca y la finca San José, en la región de Santa Bárbara en Honduras, viene de lejos. Se remonta al mismo principio de nuestra andadura como tostadores; a cuando nuestro gran amigo Arnold Paz nos vendió su primera cosecha en Europa.

Por eso, para conocer esta historia tenemos que remontarnos al año 2008, cuando Arnold visito España y Café de Finca estaba todavía en un estado embrionario. Buscábamos un producto que estuviera a la altura de nuestras expectativas, y lo encontramos en la finca San José. Por aquel entonces Arnold llevaba ya seis años al frente del negocio familiar (que fundó su bisabuelo un siglo atrás) con un objetivo claro: producir el mejor café de su país. Y cuando lo consiguió, ahí estábamos nosotros.

Nuestra relación ha seguido ininterrumpida desde entonces, creciendo y mejorando, hasta establecer con ellos un vínculo familiar. Vínculo que quedó bien atado cuando en 2015 Jonathan decidió casarse. Como regalo de bodas, la familia Paz decidió otorgar a los novios una manzana de café (alrededor de 7.000 metros cuadrados de superficie) como símbolo de hermandad y amistad.

Este es el origen de El Nacimiento, la plantación que a partir de ahora nos convierte en productores y nos coloca en el camino de producir el mejor café.
En esta finca hemos sembrado 4 variedades: Bourbon, Java, Catuai y Gesha, las cuales cultivamos y procesamos por separado.

Como bien dice Arnold, no es complicado convertir a un tostador en el dueño de una cafetería, pero sí lo es transformarlo en productor. Este es el gran salto que nos proponemos a partir de ahora: involucrarnos en todo el proceso desde que sembramos la semilla hasta que servimos una taza de café al cliente final.

Y este proceso será complicado, nos acarreará mucho trabajo y un arco de aprendizaje largo, pero sabemos que valdrá la pena. Porque es un camino que emprendemos con ilusión, con unas ganas inmensas.